Primeras impresiones de Farever: un mundo abierto que engancha tras sus primeras horas
Tras 15 horas con Farever, en Escuadrón Gamers compartimos nuestras primeras impresiones sobre su combate, su mundo abierto, su fabricación y el trabajo constante de Shiro Games.
Antes de comenzar, desde Escuadrón Gamers queremos agradecer a Shiro Games por invitarnos a probar el juego y darnos la oportunidad de compartir estas primeras impresiones de Farever.
Primeras impresiones de Farever: un mundo abierto que termina atrapándote desde sus primeras horas
Tras dedicarle 15 horas a Farever, nos hemos encontrado con una propuesta que gana fuerza a medida que avanzas. Aunque al principio su sistema de combate nos dejó ciertas dudas, bastaron unas pocas horas para que el juego empezara a desplegar todo su potencial y terminara enganchándonos con su mundo abierto, su ritmo de progresión y unas mecánicas que invitan a seguir jugando.


Un inicio con dudas, pero con muy buenas sensaciones
No todos los juegos logran convencer desde el primer minuto, y Farever entra precisamente en esa categoría que necesita algo de tiempo para mostrar sus mejores cartas. En nuestro caso, el combate fue el primer elemento que nos generó incertidumbre, sobre todo en las compases iniciales, cuando todavía estás entendiendo su ritmo y la forma en la que quiere que afrontes cada enfrentamiento.
Sin embargo, esa sensación fue cambiando con bastante rapidez. A medida que avanzamos durante las primeras horas, el sistema empezó a sentirse mucho más natural, más satisfactorio y, sobre todo, más adictivo. Cuando Farever encaja todas sus piezas, consigue que explorar, combatir y seguir progresando se vuelva una experiencia difícil de soltar.


Un mundo abierto que invita a perderse
Uno de los grandes aciertos del juego está en su mundo abierto. Hay una sensación constante de aventura, de descubrimiento y de avance que acompaña muy bien la progresión del personaje. Esa estructura hace que siempre haya algo que hacer, ya sea seguir explorando nuevas zonas, enfrentarte a enemigos más exigentes o dedicar tiempo a mejorar tu equipamiento.
Ese componente de libertad funciona especialmente bien porque se combina con un bucle jugable muy agradecido. Farever sabe recompensar la curiosidad del jugador y consigue que el tiempo pase casi sin darte cuenta. En nuestro caso, esa fue una de las claves que terminaron por atraparnos durante estas primeras 15 horas.

El combate termina siendo uno de sus puntos fuertes
Si hubo algo que nos generó dudas al principio, también fue una de las sorpresas más agradables una vez superada esa primera barrera. El combate termina dejando muy buenas sensaciones y gana mucho cuando entiendes su funcionamiento, sus tiempos y la manera en la que se integra con la progresión general del juego.
No se trata solo de pelear por pelear, sino de sentir que cada mejora del personaje tiene un impacto real en la experiencia. Esa evolución hace que el combate resulte cada vez más disfrutable y que encaje con mucha naturalidad dentro del conjunto. Sumado al mundo abierto, forma una base muy sólida para un título que tiene potencial para enganchar a un público muy amplio.


Problemas de botín, pero con un estudio muy encima del proyecto
Durante estas 15 horas también hemos detectado algunos puntos menos pulidos. El más evidente tiene que ver con la tabla de botín, ya que en algunas mazmorras hay armas que deberían caer y simplemente no lo hacen. Es un detalle importante, sobre todo en un juego donde la progresión y la obtención de equipo tienen tanto peso.
Aun así, aquí también conviene poner en valor la respuesta del estudio. Desde el primer día, los desarrolladores han resuelto varios de los problemas críticos que presentaba el juego y siguen trabajando en nuevas actualizaciones. Esa rapidez a la hora de corregir errores transmite una sensación positiva, porque deja claro que Farever no está siendo dejado a su suerte, sino que cuenta con un equipo atento a su evolución.


Una comunidad escuchada y un sistema de fabricación con mucho valor
Otro aspecto que nos ha llamado mucho la atención está en la relación del estudio con su comunidad. Siguiendo de cerca el Discord oficial del juego, se nota que el equipo no deja de compartir parches, correcciones y novedades, manteniendo informados a los jugadores de forma constante. Personalmente, ese nivel de comunicación es algo que valoramos muchísimo, porque no todos los estudios muestran ese compromiso una vez el juego está en manos del público.
A eso se suma un sistema de fabricación que aporta profundidad y muchas posibilidades para seguir mejorando a nuestro personaje. Farever cuenta con varias profesiones, entre ellas herrería, alquimia, encantamiento, cocina, joyería y sastrería. Esta capa de progresión amplía bastante la experiencia y hace que el juego no dependa únicamente del combate o de la exploración, sino también de cómo decides construir y potenciar a tu personaje.



Un juego con mucho gancho
Después de 15 horas, las sensaciones que deja Farever son claramente positivas. Tiene aspectos que todavía deben seguir puliéndose, especialmente en lo relacionado con ciertos drops de botín, pero también posee una base muy atractiva, un mundo abierto que funciona, un combate que mejora muchísimo con el tiempo y un estudio que está demostrando implicación real con su comunidad.
Farever se siente como una propuesta muy fácil de recomendar a quienes disfrutan perderse en mundos abiertos, mejorar su personaje y avanzar poco a poco mientras descubren todo lo que el juego tiene para ofrecer. Es de esos títulos que quizá no te conquistan en el primer golpe, pero cuando lo hacen, cuesta bastante dejarlos de lado.

