Ludus Magnatus: Gladiator Manager Simulator ya está disponible en Steam
Contec Games lanza en Early Access su simulador de gestión de ludus romanos: engancha por premisa, pero un tutorial casi inexistente deja al jugador a la deriva.
Contec Games ha puesto hoy a la venta Ludus Magnatus: Gladiator Manager Simulator, un nuevo simulador de gestión ambientado en la antigua Roma en el que nos ponemos al frente de un ludus, la escuela donde se entrenaban los gladiadores antes de saltar a la arena.
Hemos tenido acceso a una copia (cedida por Contec Games) antes del lanzamiento para jugar durante las últimas horas y empezar a sacar nuestras propias conclusiones. El análisis completo llegará mañana, pero ya hay varios aspectos que llaman la atención, para bien... y para mal.
Dirigir un ludus tiene más miga de la que parece
Las primeras partidas son, siendo sinceros, bastante confusas. Una vez consigues superar ese muro inicial, empiezas a descubrir un juego con bastantes sistemas interconectados.
No solo hay que entrenar gladiadores. También toca gestionar la economía del ludus, ampliar edificios, contratar personal, mantener a los luchadores en buenas condiciones y negociar con las arenas para seguir generando ingresos. Cada gladiador cuenta además con sus propias estadísticas, equipo y progresión, así que siempre hay decisiones que tomar.
¿Merece la pena apostar todos los recursos por un luchador prometedor? ¿O es mejor repartir el presupuesto entre varios gladiadores más modestos? ¿Compensa construir otra zona de entrenamiento o invertir antes en una enfermería para reducir el tiempo de recuperación?
Sobre el papel, son decisiones interesantes y dan la sensación de que el juego tiene bastante profundidad. El problema es que prácticamente todo ese potencial queda escondido detrás de una interfaz que rara vez explica qué está ocurriendo.
Un tutorial demasiado escaso
Aquí encontramos el principal problema de estas primeras horas. El tutorial apenas enseña a comprar cinco armas y equipar a los gladiadores. Cuando termina, el juego simplemente te deja solo.
No hay una explicación de las instalaciones, de la economía, de las estadísticas, de la progresión de los luchadores ni del propio sistema de combate. Tampoco aparecen ayudas contextuales o descripciones que orienten al jugador mientras aprende.
Todo lo que hemos descubierto ha sido probando opciones, equivocándonos y repitiendo procesos hasta entender cómo funcionan. Y eso puede resultar frustrante.
En un juego de gestión, donde buena parte de la diversión está precisamente en comprender sus mecánicas para optimizarlas, cuesta entender una ausencia tan evidente de explicaciones. No hablamos de un tutorial mejorable, sino de uno que parece quedarse a medio camino.
El combate tiene potencial, pero necesita explicarse mejor
Los enfrentamientos tampoco son un sistema de acción directa. Antes de cada combate preparas a tu gladiador, eliges su equipamiento y defines ciertas decisiones tácticas. Después, el combate se desarrolla automáticamente en función de esa preparación.
La idea funciona mejor de lo que esperábamos. Hay diferencias entre armas, armaduras y estilos de lucha, y gestionar correctamente la resistencia o la colocación puede marcar la diferencia entre la victoria y la derrota.


Como el juego apenas explica cómo afectan las estadísticas o el equipo al rendimiento del gladiador, muchas veces cuesta saber si una derrota es consecuencia de una mala estrategia o simplemente de haber preparado mal al personaje. Esa conexión entre la gestión del ludus y lo que ocurre en la arena debería ser el gran atractivo del juego, pero durante las primeras horas queda bastante desdibujada.
Un apartado técnico sólido, aunque la interfaz necesita trabajo
A nivel técnico no hemos encontrado problemas importantes durante nuestras primeras partidas. El rendimiento ha sido estable y no hemos sufrido errores graves ni cierres inesperados.


La ambientación romana resulta convincente y consigue transmitir la sensación de estar administrando una auténtica escuela de gladiadores. Donde sí creemos que hay margen de mejora es en la interfaz. Algunos menús no son especialmente intuitivos y localizar determinadas opciones requiere más tiempo del que debería.
Steam refleja opiniones divididas
En el momento de escribir estas líneas, Ludus Magnatus: Gladiator Manager Simulator cuenta en Steam con 43 reseñas, de las cuales un 55 % son positivas, suficiente para obtener la valoración de "Variadas".
No sorprende demasiado después de lo que hemos visto. Quienes consiguen superar la curva inicial parecen apreciar la profundidad de sus sistemas, mientras que otros terminan abandonando antes de llegar a descubrir todo lo que el juego puede ofrecer.
También conviene recordar que el título se ha estrenado directamente en Early Access, con un precio de 24,99 € (22,49 € durante la oferta de lanzamiento). Contec Games estima permanecer entre seis y ocho meses en acceso anticipado, por lo que todavía hay margen para pulir muchos de los aspectos que ahora generan más dudas.
Primeras sensaciones
Da la sensación de que debajo hay un simulador de gestión bastante interesante, con suficientes sistemas como para ofrecer muchas horas de juego. Sin embargo, cuesta llegar hasta ese punto porque el título apenas hace un esfuerzo por enseñar cómo funciona.
Es una pena, porque la base parece prometedora. Con un mejor tutorial y una interfaz más clara, la experiencia ganaría muchos enteros.
Mañana publicaremos nuestro análisis completo, con nota y veredicto final, donde veremos si esas buenas ideas terminan imponiéndose a las carencias que hemos encontrado durante estas primeras horas.