Kristala: Todo lo que necesitas saber antes de viajar a Ailur
Te contamos todo sobre el nuevo título de Astral Clocktower, que abandonó el acceso anticipado (Early Access) el pasado 23 de abril. Desde aquí queremos agradecer al estudio por cedernos una copia.
Kristala llega con una propuesta que, sobre el papel, suena a locura: guerreros felinos, magia ancestral repartida en seis disciplinas y un mundo oscuro que se desmorona bajo una maldición. Y sin embargo funciona. Sorprendentemente bien. Hemos podido analizarlo gracias a una copia cedida por Astral Clocktower Studios.
Desde los primeros compases del tutorial queda claro que Astral Clocktower Studios no ha querido crear un soulslike genérico. El planeta de Ailur posee una identidad propia: sus criaturas corrompidas, las ruinas que salpican el paisaje y una paleta de verdes apagados y púrpuras enfermizos transmiten parte de su historia incluso antes de que el jugador lea una sola línea de texto.
La narrativa ambiental está especialmente bien trabajada y logra contar la historia sin interrumpir constantemente la experiencia del jugador. A ello se suman las Kristal Memories, fragmentos de recuerdos que revelan poco a poco los acontecimientos de este mundo y recompensan la exploración. Gracias a ellas, el mapa invita a ser recorrido una y otra vez en busca de nuevos detalles y secretos.
Combate
Si hay un aspecto que cualquier soulslike debe cuidar al máximo es su sistema de combate, y en el caso de Kristala se nota que Astral Clocktower Studios ha dedicado mucho esfuerzo a pulirlo. El juego toma elementos reconocibles de sagas como Dark Souls y Sekiro, combinándolos con mecánicas propias para construir una identidad diferenciada. El resultado es un sistema ágil, exigente y satisfactorio que, cuando todas sus piezas encajan, ofrece algunos de los momentos más espectaculares de la aventura.


El problema es que no siempre funciona. La inteligencia artificial de los enemigos es notablemente inconsistente: en un momento tienes ante ti un rival que lee tus movimientos y te obliga a meditar o pensar cada acción, y al siguiente uno que se queda paralizado en mitad de la sala sin razón aparente.
El sistema que promete Astral tiene profundidad, la idea de mezclar magia con combate cuerpo a cuerpo se siente orgánica. Y ese potencial necesita un compartimiento enemigo más coherente que le haga brillar de verdad.


Visual
Como dijimos un poco más arriba, Astral nos da un estilo de visual logrado, marcado por colores mustios con un poco de purpura. Eso logra que en ambientación nos traiga a un escenario ruinoso. Se trata de una decisión estética que va en contra de esas tonalidades oscuras/grises que nos tiene acostumbrado Dark Soul o otros del genero.


Donde la dirección artística gana aún más enteros es en la iluminación. Las antorchas y los cristales mágicos proyectan halos cálidos que contrastan con la frialdad ambiental del exterior, y esa tensión entre luz y entorno refuerza la sensación de que la civilización felina está resistiendo, apenas, frente a algo mucho más grande.
Apartado técnico
En PC, el rendimiento es sólido. Durante nuestra aventura hemos detectado algunos errores menores puntuales, pero en ningún momento hemos experimentado caídas de FPS ni problemas de estabilidad que afectasen a la experiencia de juego.
Conclusión
Kristala es uno de esos juegos que consigue ilusionar y frustrar casi a partes iguales. Cuando su sistema de combate encuentra el equilibrio, resulta tremendamente satisfactorio, y el añadido de las mecánicas de parkour aporta un toque diferencial que ayuda a darle personalidad propia. En cuanto a los jefes, ofrecen enfrentamientos entretenidos y desafiantes; en mi caso, aunque suelo dedicar más tiempo a la exploración que a avanzar en la historia principal, llegar hasta Lothi y enfrentarme a él ha sido una experiencia tan exigente como gratificante.
Sin embargo, el juego sigue arrastrando algunos problemas importantes, especialmente en lo que respecta a la inteligencia artificial de los enemigos. Su comportamiento puede resultar demasiado inconsistente, alternando momentos interesantes con otros que rompen la inmersión y restan intensidad a los combates. Es, probablemente, el aspecto que más necesita una revisión de cara al futuro.
Si Astral Clocktower Studios logra elevar la calidad de los encuentros cotidianos hasta el nivel de sus mejores combates contra jefes y termina de pulir la IA, Kristala tiene todos los ingredientes para convertirse en una referencia dentro del panorama soulslike independiente. Por ahora, se trata de una propuesta prometedora, con ideas muy interesantes y una identidad propia cada vez más marcada, que merece una oportunidad por parte de los aficionados al género, aunque todavía tenga margen de mejora antes de alcanzar todo su potencial.