Crimson Desert: mi opinión tras 170 horas de juego
Después de 170 horas de juego, mi opinión es que Crimson Desert ha mejorado muchísimo desde su lanzamiento. Los controles ahora se sienten tremendos, los jefes tienen mecánicas geniales, el apartado gráfico y sonoro es excelente, y Pearl Abyss sigue muy comprometida con pulir el juego. Solo la historia pide un poco más.
Llevo ya 170 horas con Crimson Desert, y creo que eso me da bastante perspectiva para hablar de cómo ha evolucionado el juego desde que salió. Porque si algo tengo claro es que el Crimson Desert que juego ahora poco tiene que ver con el que se lanzó el 19 de marzo.
Al principio, no os voy a mentir, los controles me costaron. Tanto con mando como con teclado y ratón notaba cierta torpeza, como si el juego no terminara de responder del todo bien a lo que le pedía. Pero Pearl Abyss se ha puesto las pilas de una manera que pocas veces he visto en un estudio: parche tras parche han ido puliendo la sensación de juego, hasta el punto de que hoy los controles se sienten tremendos. Con mando en concreto noto una fluidez que antes simplemente no estaba ahí, y en teclado, aunque al principio no me terminaba de convencer, creo que ya está arreglado.
Los jefes son, para mí, uno de los puntos más fuertes del juego. Tienen mecánicas muy bien pensadas, te obligan a fijarte en patrones, a aprender el combate y a no limitarte a pulsar botones sin más. Cada enfrentamiento importante se siente como un pequeño puzle que tienes que resolver, y cuando por fin le pillas el truco a un jefe, la sensación de logro es de las mejores que he tenido en un juego en mucho tiempo.
Gráficamente el juego es una pasada, y lo que más me ha sorprendido es lo bien optimizado que está. Con las horas que llevo metidas he pasado por zonas muy distintas del mapa, con mucha carga en pantalla, y el rendimiento se mantiene sólido. Eso, sumado a un sonido que acompaña realmente bien —la música, los efectos, la ambientación—, hace que estar dentro de Pywel sea una experiencia muy inmersiva.
Si tengo que ponerle un pero, es la historia. No es mala, pero se queda un escalón por debajo de todo lo demás. Hay tramos que enganchan de verdad, pero en general creo que todavía tiene margen de mejora, sobre todo si lo comparamos con el nivel del resto de apartados del juego.
Lo que más valoro, con todo, es el compromiso de Pearl Abyss. No es un estudio que haya lanzado el juego y se haya olvidado de él: llevan meses sacando actualizaciones de forma constante, escuchando a la comunidad y mejorando cosas grandes y pequeñas. Eso, para mí, marca la diferencia entre un buen juego y un juego en el que de verdad confías a largo plazo.